Una camiseta histórica que representa la cima del fútbol francés. La mítica equipación azul de Selección Francesa quedó inmortalizada en el Mundial de 1998, disputado en casa y culminado con la primera Copa del Mundo de su historia.
Diseño elegante, reconocible al instante y símbolo de una generación irrepetible liderada por talento, carácter y fútbol total.
Una pieza imprescindible para coleccionistas y amantes del fútbol clásico.